

Hoy es el día ambiguo. La línea que separa dos años. Es como la situación entre la vida y la muerte. La agonía. Este puente que une, encierra y abre dos etapas de mi vida lo voy a dedicar para revolver el pasado y todo lo que he vivido hasta llegar a este preciso instante.
Dosmildiez lo calificaré como incalificable. Fue un año extraño, lleno de revelaciones. Y a la vez monótono. La llegada de mis quince primaveras, ese año que sirve de maduración y preparación se me hizo insaciable. El destino me brindó aspectos positivos como el surgimiento de mi primer amor lleno de desastrosas pasiones y perturbado por una gran melancolía y dolor. Conocí a entidades extrañas y peculiares. Entre ellas a mi lazarillo que al principio sentí un miedo y un rechazo al no tener contacto absoluto con él hasta que poco a poco nos fuimos conociendo hasta ser reconocido por servidora y no por nadie más como un guía hacia un camino aleatorio.
Conocí a nuevas personas a las que tomé un alta estima. Me ayudaron muchísimo a seguir hacia delante y no recrearme en mis apesadumbradas vivencias.
¡También me quitaron el aparato! ¡Qué felicidad!
Hago un gran paréntesis que lo salteo. Digamos que tuve un desdoble de personalidad y me volví majara aunque ya creo haberlo superado y volver a ser la misma vivaracha chica que siempre he sido. O eso creo.
Y luego el lazarillo volvió a sus andadas. No me quita el ojo de encima. Normal es su trabajo aunque lo niegue. Sino me hubiera metido en más de un lío. Es una persona muy excéntrica además que es amante de lo sublime y de la verdadera esencia de la vida, cosa que compartimos. Aunque siempre está tratando de crear en mí cierto enojo pero sé que lo hace con buenas intenciones. Soy demasiado susceptible y me pico muy facilmente. El lazarillo sabrá por eso soy yo la niña intocable y me tiene entre almohadones, cosa que adoro y le estoy enormemente agradecida. No me lo merezco. No me merezco a una entidad que me cuide desinteresadamente por simple altruísmo.
También este año me enteré de cosas ilógicas que por una extraña razón las entiendo y no a la vez.
Me ilusioné demasiado por tomarme eso como algo verdadero y siento decirlo pero no, depositaste demasiada fe en mi y creo que no soy lo que intento creerme que soy. Para nada. Soy del montón con sus inseguridades, defectos y virtudes. Seguro que el lazarillo piensa lo mismo. Y sino estaís todos locos incluyéndome por supuesto.
Y anhelo el 2011, que si no ocurre algún desastre cósmico cumpliré dieciseis años. Presiento que este año me aguardarán nuevos descubrimientos acerca de mi ser y mi relación con este planeta. Eso espero. Los dieciseís siempre fue una edad atractiva para mi, aunque odie hacerme mayor... en esta edad normalmente las mujeres en épocas antiguas contraen matrimonio y son normalmente protagonistas chicas de esta edad. Por lo que, desearía vivir alguna experiencia interesante a la vez que enigmática.
Desearía encontrar el amor de nuevo, aunque me he dado cuenta de que buscarlo es una actitud bastante posesiva y nefasta.
Deseo que este año, sea uno de los motivos por los que deba sonreir, y que traiga alegría a todas aquellas personas que me han ayudado y a las que aprecio. Porque no hay mayor satisfacción que una sonrisa. Y es muy cierto.
Y bueno, cuando me tome mis coloridos lacasitos cada segundo que pase os recordaré y os mantendré en lo más profundo de mi ser. Muchísimas gracias por hacerme feliz y por vivir en el mismo espacio-tiempo con esta atolondrada quinceañera. Os quiero de corazón sed felices y feliz año nuevo!
Sí hoy es 31 aunque ponga 30 T-T
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