miércoles, 15 de diciembre de 2010

Cada día estoy peor.


Me ceñiré a la realidad. Sin acritudes ni aspavientos. El mero hecho de haber perdido la ilusión por vivir, recatarme entre evasiones constantes y sonrisas forzadamente falsas, la enmascaración de mi putrefacto rostro, esconderme por completo en un armazón, creerme un elenco devastador, sentir arduras penas entre mis venas, la continuada exigencia hacia mi misma y a los demás y ellos hacia mi con tal de cumplirse el principio de reciprocidad... ya no se en que pensar si en el mañana o en el anclado pasado... mi alma y mi ser ha muerto momentaneamente, y solo soy material corpóreo cuya finalidad es desaparecer para siempre...



Como diría Hamlet: Ser o no ser he ahí el dilema...


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