miércoles, 13 de abril de 2011
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Quizás.. sea un nuevo comienzo. Una nueva etapa. Un nuevo despertar. De repente la vida cambia.. los engranajes giran en sentido contrario, nuevas circustancias, sentimientos y pasiones. Quiero creer que es un sueño, que seas algo incorpóreo e inalcanzable, porque sé que si existes mi vida carecerá de sentido pues necesito estar a tu lado. Quisiera conocerte, mirarte a los ojos, debatir sobre la vida, saborear el sutil café a tu lado... Eres alguien imposible, y ello es la razón que me impulsa a quererte aunque solo me limite a dar las gracias y no expresarme. El pasar del tiempo se congela cuando converso a tu lado. El tiempo se nos escapa...
sábado, 9 de abril de 2011
Los polos opuestos se atraen. Su atracción es tan fuerte que a veces es imposible mantenerla. Quiebran con facilidad. El magnetismo mal llevado se convierte en autodestrucción. Uno de ellos no soporta la presión. Busca una polaridad equitativa a fin de complacerle. La encuentra y se repelen. Es el va y ven constante de los elementos lo que los unen pese a no una atracción directa. Finalmente, todo se vuelve monótono y pierde sentido. Los polos han nacido para unirse. La cuestión es cómo y con qué...
¿Recuerdas aquel paseo bajo la luz de las estrellas?
Mirábamos anonadados aquel perfecto firmamento nocturno. Deslizaste tus delicadas manos sobre las mias. Lentamente nos giramos y nos miramos a los ojos. Aquel destello fue mágico, cargado de gran pasión. Lo último que recordé fue cerrar los ojos y sumergirme en tu persona. El viento a proa meció tus cabellos ondulados.
Paseamos por las bohemias calles solitarias, contemplando la belleza del mundo. Solos. El tiempo permaneció inmovil tan solo unos instantes. Deseaba no soltarte jamás.
Pero... me di cuenta de que tan solo era un sueño. Ni tú ni yo somos uno solo.
Jamás hubo ocasos a tu lado, ni besos embriagos de pasión. Ni noches solitarias. Únicamente aparecías en mi mente en un infausto deseo de que se hiciera realidad...
domingo, 3 de abril de 2011
Te he encontrado. He esperado ansiosamente estos 16 años, pero la espera valió la pena.
Un amor prohibido, un amor platónico. La colosal disyuntiva. Solo te prometo una cosa:
Algún día me dignaré a pronunciar: Te quiero...
La rueda del destino sigue su curso, los acontecimientos cambian vidas, cambian sentimientos. Somos nosotros mismos y nuestras circustancias las que nos hacen vivir un nuevo día mágico y misterioso. Estamos constantemene a prueba a fin de convertirnos en mejores personas. Sé que esto es una locura, pero como ser ilógico que soy, acepto el reto.
PD: Lo siento.
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