
-¿En serio te quieren?
-Sí.
-¿No crees que es algo superficial?
-No...lo sé.
-¿Crees que por el hecho de sonreir a todos con esa expresión tan forzada harás que te quieran más?
-Esa no es mi intención.
-Eres una falsa.
-No lo soy.
-Mírate. Nadie te quiere. Hipocresía es lo que te caracteriza. Estás sola y es tu intento desesperado por llamar la atención.
-...
-¿Qué pasa? ¿La verdad duele?
-(¿Y si lleva razón? ¿Y si soy una mentira que esconde mi verdadero ser? ¿Ayudo y quiero a los demás por altruismo o por el propósito de sentirse amada debido a que hay un vacío irremediable en mi? ¿Qué soy?¿Quién soy?)
-Al fin te has dado cuenta. Yo soy tú. Y tu eres yo. Somos la misma persona. Jamás podrás eliminarme de tu vida. Es tu destino. Ahora sufre.
Rompí el espejo. Entonces apareció una niña sonriéndome. Y me musitó: Sé feliz.
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